Volver a blogs

Cómo sobrevivir a un rechazo romántico

5 consejos que te ayudarán a superar esta experiencia

Enamorarse y no ser correspondid@ deja un vacío difícil de llenar…te lo digo yo con pleno conocimiento de causa. Si estás en contacto con mi historia es probable que te hayas enterado de alguno de mis amoríos fallidos del pasado. Prácticamente todo el mundo se ha enfrentado a un rechazo amoroso, pero esto no es algo que suela hablarse con facilidad.

Si lo estás experimentando ahora es posible que lo sientas como algo excepcional, algo que solo te pudo haber pasado a ti o quizá pienses que la suerte nunca está de tu lado, pero esta nota es para decirte que no es así. Esos pensamientos pueden suponer un obstáculo para impulsar tus proyectos personales porque nos inducen a presuponer que todo fracasará y que, por lo tanto, es mejor no invertir mucho esfuerzo.

La realidad es que el hecho de no ser correspondid@ ocurre constantemente, tal y como cabe esperar en seres humanos tan diversos que pueden tener inquietudes e intereses que no son necesariamente iguales. Si no te has enterado de más casos es porque no siempre tenemos acceso a los compartimentos privados del resto de las personas.

Sí, los rechazos amorosos pueden ser muy duros y es que en el amor de pareja se juegan muchas de nuestras esperanzas e ilusiones, y cuando nos enfrentamos al rechazo teniendo cierta edad, o en un momento de la vida en el que estamos altamente vulnerables, el sufrimiento pareciera ser mayor.

Yo misma, tras alguna decepción amorosa, fantaseé con la idea de tener un mecanismo con el cual pudiera pasar página sin sentir apenas nada; dar la espalda a los fracasos y avanzar con libertad y sin sufrimiento en la mochila, sobre todo cuando se trataba de un caso en el que me enamoré de alguien que no sentía lo mismo… 

Pero ahora sé que estuve equivocada. A veces es necesario vivir esas emociones de pérdida o fracaso porque no hay mayor oportunidad para crecer que las experiencias difíciles. Más adelante ahondaré en ello. Levantarse y seguir adelante no es fácil, pero tampoco imposible.

En el terreno de las experiencias fallidas con el “crush”, podemos encontrarnos dos situaciones: la primera corresponde a las personas que han pasado determinado tiempo junto a una pareja para darse cuenta al final que sus sentimientos no eran correspondidos, o bien, que su esfuerzo personal no era necesariamente recíproco.

Y la segunda, tiene que ver  con esos casos en que nos prendamos absolutamente de alguien al que estamos conociendo, pero que finalmente y a pesar de nuestros esfuerzos, comienza a mostrar poco o ningún interés por nuestra persona. Es verdad que muchas parejas hoy se conforman mediantes apps y redes sociales, pero si aún en vivo hay confusiones, el contacto indirecto se presta a todo tipo de interpretaciones.

A veces las apariencias engañan y caemos en la famosa friendzone; también puede pasar que interpretes mal las señales o que te hagas ilusiones de forma apresurada. Una cita, o varias,  tampoco son garantía si tomamos en cuenta que la persona en cuestión puede cambiar de opinión y dejar de salir contigo. La realidad, aunque parezca obvia, es que no todas las personas que te gusten van a sentir lo mismo por ti.

¿Te identificas con alguna de estas experiencias? Entonces…¿cómo dejar atrás un fracaso emocional o un amor no correspondido? Estas son algunas claves que yo misma puse en marcha y que ahora me gustaría compartirte para ojalá, hacerte más fácil el camino.

Se vale caer siempre y cuando vuelvas a levantarte

A nadie le gusta ser rechazado. Es comprensible que experimentes todo tipo de emociones negativas, incluso que sientas comprometida tu autoestima. No reprimas o ignores lo que sientes. Ese bajón es necesario para pensar en lo ocurrido, atravesar y superar el ciclo. Quizá te suene raro ahora, pero es parte de aprovechar la experiencia para crecer. 

Dicho lo anterior, todos tenemos derecho a caer, quizá refugiarnos en la soledad, las lágrimas o la rabia, pero solo durante un tiempo, tómalo en cuenta. Es tu duelo particular y como tal debes vivirlo, pero después es necesario que te levantes con más aprendizaje y fuerza.  No dudes en buscar apoyo en tus seres queridos, sin duda, ellos te otorgarán contención y fortaleza.

Te doy un tip: ¡expresa todas tus emociones! Esto siempre será beneficioso para sanar. No te limites solo a hablar, hay otros canales que te podrían ser útiles. ¿Ejemplos? Escribir, bailar, pintar, correr…todo aquello que permita sacar fuera esos sentimientos es válido para superar un rechazo amoroso. Luego de experimentar estas emociones intenta racionalizar lo sucedido, probablemente comiences a obtener algunas conclusiones y un aprendizaje particular. Si te nace, escribe aquello que has aprendido.

Con el tiempo puedes hacer de  la autoreflexión un hábito, que definitivamente, se convertirá en una estrategia para afrontar situaciones difíciles y lidiar mejor con las emociones negativas. Piensa que esto solo ha sido una etapa más de tu vida y que llegarán otras mucho más satisfactorias, donde experimentarás nuevamente la felicidad.

No cargues con toda la responsabilidad

Tras el rechazo, es habitual que nos asalten dudas que pueden poner en grave peligro nuestra autoestima: ¿Habrá algo en mí para que me rechacen así? ¿Debería hacer algún cambio en mi personalidad? ¿No soy tan atractiv@? ¿Me rechazarán de nuevo? ¿No tengo lo suficiente?

Obsesionarnos con estas ideas o tener pensamientos recurrentes del tipo “no valgo nada” pueden hacernos caer en una grave crisis de autoestima. Haz consciencia y detéctalos, este el primer paso para terminar con ellos. Para superar un rechazo es importante reenfocar nuestra atención para dirigirla hacia los aspectos positivos (o neutros) de la situación, este proceso será sin duda parte de la solución. 

Más vale ir con cuidado con las atribuciones personales y evitar cargar con culpas gratuitas. ¡Nunca amenaces tu auto-concepto! A veces es mejor no buscar responsables ante lo ocurrido y racionalizar la situación para mantener a flote nuestra autoestima. ¿Hemos sido rechazados?, sí. ¿Dolerá?, por supuesto…pero ello no significa necesariamente que haya algo mal contigo, incluso la razón por la que tu crush te rechazó puede no tener nada que ver con tu persona.

Algunas personas simplemente no hicieron click, se encuentran en una etapa diferente o no quieren lo mismo de una relación. Estas y otras muchas razones, escapan a nuestro control porque tienen que ver con los intereses de la otra persona. Es posible que no hayas coincidido en algo con alguien y nada más. No hay nada malo en ti y tampoco en la persona que te dijo “no”.

Hazte las preguntas correctas

Como parte de la autoreflexión puedes hacerte algunas preguntas que te ayudarán a tomar cierta perspectiva, éstas te permitirán revisar la herida del rechazo y con ello tendrás mas alternativas de curarla.

¿Qué fue lo que en verdad perdí?

Intenta responder a esa pregunta con la mayor honestidad. A veces no perdemos el gran amor de nuestra vida, como lo creíamos, sino una serie de idealizaciones y expectativas que habíamos puesto en esa relación.

¿Me conviene un proyecto de pareja?

Existe una fuerte presión social que en ocasiones nos empuja a buscar pareja constantemente, incluso cuando nos apetece estar sol@s. Quizá puedas cuestionarte qué tantas ganas tenías de estar con esa persona o si tu motivación era más bien impulsada por influencia social.

¿Me duele más la pérdida o el ego?

En ocasiones lo más doloroso no es la pérdida en sí. Es natural que nuestro amor propio se vea herido, más si estamos pasando por una racha en la que tenemos dudas de nuestro propio valor. La pérdida no hace más que mostrarnos esa realidad sin anestesia. Para superar un rechazo amoroso debemos desglosar lo que en verdad está comprometido allí.

¿Para qué estar con alguien que no quiere estar contigo?

Es claro que no se puede forzar a alguien a tener sentimientos por otra persona. ¿Estarías dispuest@ a estar en una relación que no te da la plenitud que estás buscando en el amor? A veces es mejor estar sol@ que mal acompañad@, o bien, buscar a alguien con el que sintamos una verdadera reciprocidad. Recuerda que si te relacionas con alguien debe ser para estar mejor que cuando estabas sol@.

¿Has rechazado a alguien anteriormente?

Es probable que tú mism@ hayas vivido la experiencia de haber rechazado a alguien (y si no, es probable que alguna vez lo tengas que hacer). Si aceptamos que esto es algo normal y que les pasa a todos, entonces el proceso se puede volver menos complicado.

¿Qué aprendizaje(s) me deja esta experiencia?

Para esta pregunta hay cientos de respuestas, poco a poco irás descubriendo las propias… ¿Debería quizá fijarme en otro tipo de personas? ¿Debería ser más caut@ a partir de ahora y no hacerme ilusiones tan rápido? ¿En verdad me convenía ese proyecto de pareja?…

Toma vuelo para hacer cambios en tu vida

Un fracaso no es un fin…si tú quieres puede ser un gran comienzo.  ¿Por qué no replantearte nuevos planes u objetivos? Enfocarse en el cambio es una magnífica forma de hacerle frente a esta mala experiencia. Es verdad que has sufrido una pérdida, pero ¿cómo andan los demás aspectos de tu vida?

Siempre habrá algo que quieras reformar o algo que quieras emprender. Concéntrate en eso. Nada mejor para superar un rechazo amoroso que introducir novedades. Aprender algo nuevo siempre es una excelente alternativa,  ¿qué tal ese idioma que siempre has querido perfeccionar? o quizá cierto deporte o disciplina artística…hay muchas opciones. También es aconsejable comenzar a frecuentar nuevos círculos sociales o empeñarte en introducir nuevos hábitos.

Debes ser consciente de que lo anterior no eliminará el dolor automáticamente. Las heridas del corazón siempre exigen tiempo, pero la buena noticia es que siempre puedes reenfocar tu atención de una manera que sea más constructiva para ti. ¿Cómo? Trayendo al presente las veces del pasado en el que te has caído y te has vuelto a levantar y alejándote del aislamiento y el víctimismo perpetuo.

Es cierto que nuestro cerebro tiende a focalizar la atención en las emociones negativas, pero si no corregimos el enfoque esto se esto se puede transformar en un bucle destructivo. Seguramente hay muchas cosas buenas que te rodean y muchas fortalezas propias a tomar en cuenta. Los rechazos amorosos también pueden ser una oportunidad para convertirnos en personas emocionalmente fuertes. Esta habilidad sólo puede ser entrenada aprovechando los momentos de adversidad.

Poco a poco, verás como las emociones negativas asociadas a esta experiencia se irán desvaneciendo, y en lugar de ellas, lograrás un gran aporte en tus planes de desarrollo personal.

Y por favor no olvides…

¡Tomar sana distancia!

Si te suena alguna frase del tipo “…pero podríamos quedar como amigos…”, solo te diré que lo pienses dos veces. ¿En verdad crees que será buena idea pactar una amistad con esa persona? Si quieres superar la decepción y avanzar, a veces lo mejor es establecer una distancia y dejarla de ver (¡incluso por redes sociales!). La distancia te ayudará en el proceso de duelo y te permitirá sentir un mayor bienestar.

Te atreviste y eso está bien

Te has arriesgado y eso tiene mérito. Aunque esta vez te hayan dicho “no”, habrá otra oportunidad, otra ocasión. Dice mi abuela Donza que algunas cosas hay que tomarlas con filosofía: a veces las cosas ocurren por motivos que no siempre comprendemos. En lugar de ello céntrate en las cosas que se te dan bien y recuerda las ocasiones en que te han aceptado. Recuérdate que eres capaz de superar algo así.

¡Amor propio en primer lugar!

El amor de tu vida no debe ser otra persona más que…¡tú mism@! Primero quiérete tú, porque si no es así, será complejo querer a alguien más. Todos estos sentimientos los proyectas a quienes te rodean. Logra una relación sana contigo mism@, valórate y respétate. Trabaja tu autoestima y amor propio ya que serán los cimientos de tu vida.

Conclusión

Aunque duele, un rechazo amoroso no es el fin del mundo. Todo final también puede marcar un comienzo. Vivir la experiencia del amor no correspondido puede abrirte a nuevos aprendizajes emocionales y a un mayor conocimiento propio que repercutan positivamente en tus relaciones futuras y/o en tus proyectos personales.

Deja a un lado la tristeza, mantén a flote tu autoestima, y apuesta siempre por nuevas oportunidades, no pierdas la ilusión. No te conformes con una relación que carezca de respeto, confianza y alegría. Y si crees que tus relaciones se ven afectadas por causas más profundas pide consejo a un profesional de la salud, él te orientará para encontrar la mejor solución.

Si bien hemos escuchado que una pérdida o un fracaso son totalmente indeseables, ahora puedo afirmar que esto no es verdad. El problema no es la pérdida sino la forma de afrontar esta pérdida. Siempre se puede elegir (aunque nos cueste creerlo) la forma de relacionarnos con el problema. Sucede lo que debe suceder. Y siempre es positivo, si tú quieres que sea positivo.

Pascualina.

X