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¿Crees en la leyenda del hilo rojo?

Se dice que las personas destinadas a conocerse están irremediablemente conectadas

Esto del amor es un asunto complejo… ¿Quién no ha experimentado esa ilusión cuando conoce a alguien especial? Cuando existe química y sentimientos mutuos es inevitable pensar si se trata realmente de la persona con la que se compartirá toda la vida…

Tuve esa ilusión desde mi primer amor, Lucas, y luego también con algunos otros chicos que alguna vez nombré…pero no paso nada más. Con el tiempo he aprendido que esas emociones o sensaciones positivas sobre alguien no siempre son garantía si se trata de encontrar a tu alma gemela. Los sueños románticos terminan cuando las cosas comienzan a salir mal o a alejarse de la idea que imaginaste. 

A veces también sucede que cuando por fin todo va bien con ese otro especial, en mi caso Andriev, una comienza a plantearse precisamente por qué todo va bien. Y es que es natural hacerse preguntas cuando se trata del amor. ¿Por qué las personas terminan siendo pareja? ¿Por qué algunas relaciones no se concretan pese a las expectativas? ¿Cómo nos encontramos los unos a los otros?  ¿Por qué algunas relaciones duran para toda la vida?

Yo no tengo todas las respuestas, pero sí puedo decirte que hay infinidad de creencias al respecto. Y haciendo esta reflexión recordé uno de los mitos más fervientes de oriente: la leyenda del hilo rojo. ¿Has escuchado sobre ella?

Se dice que las personas destinadas a conocerse están conectadas por un hilo rojo que no es visible a nuestros ojos. Este hilo, con el que se nace,  permanece sin importar las circunstancias o el tiempo que demores en conocer a esa persona, tampoco importa el lugar donde radique el o la susodich@: el hilo puede enredarse, desgastarse o tensarse pero nunca se romperá. La conexión es infinita y su dueño es el destino.

Algunos conocen al hilo con el nombre de “Yuan”. No está claro si su origen es japonés o chino, pero lo cierto es que el amor es uno de los sentimientos más venerados en las culturas orientales. El hilo enredado en los dedos meñiques simboliza la arteria que conecta las terminaciones de la mano con el corazón, básicamente se trata del vínculo que existe entre los enamorados, el interés compartido y la unión de los sentimientos. Quizá por eso la costumbre que se tiene en algunos lugares de entrelazar los dedos para pactar algo: prometer con el meñique equivale a prometer con el corazón.

Si bien este hilo contempla el encuentro con el/la compañer@ de vida, no solo se limita al amor de pareja sino que determina todas las relaciones significativas en nuestras vidas, esas que reconocemos por su profundidad o por dejarnos pleno el corazón: el amor de una  madre, de un padre, de un hermano, de tus mejores amig@s, de un mentor o de alguien que te causará  (y en el que causarás) un gran impacto… ¿pensaste en alguna persona en particular?

Lo cierto es que la leyenda asegura que, independientemente del momento en el que se encuentren, las personas atadas por este hilo vivirán una historia importante. En otras palabras, si el destino tiene preparado que te encuentres con una persona en particular, así será.

Hay dos historias que destacan en torno a esta leyenda, la primera cuenta que «un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.»

La segunda historia es un poco más larga. «Hace mucho mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia.

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos.

Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja.

Este empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente. Luego, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y la mataran.

Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda.

Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.»

Esto es un poco de lo que se encuentra en la literatura popular. Pese a todo, hay una duda que subsiste, ¿cómo saber a qué persona estoy atada? Según la leyenda…simplemente lo sabrás. Es posible que la alegría que sientas en tu corazón sumada a esa enorme paz interior no dejen lugar a dudas. Ahora piensa en todas esas personas que han significado o significan algo en tu vida: ¿serán las que se corresponden con tu hilo rojo?

Cuando era más chica me divertía imaginando qué estaría haciendo la persona al otro lado del hilo, en dónde estaría o cuándo llegaría… no obstante, mi naturaleza inquieta me impidió esperar sentada. Creo que nunca me sentí identificada con la figura de la princesa en la torre esperando a su príncipe sobre un caballo blanco…quizá la persona con la que pases el resto de tus días tampoco sea un príncipe, pero si una persona con defectos y virtudes, un ser humano íntegro.

Sea o no una cuestión de azar, son muchas las personas que han asegurado sentir una conexión única al conocer a alguien…casi como una sensación “mágica”. Cada quien puede interpretarlo de diferentes formas, pero lo que está claro es que en ocasiones, las casualidades son tan fuertes que dejan poco espacio para las dudas. La leyenda del hilo rojo sigue sosteniendo que las almas gemelas se llaman y entrelazan sus corazones eternamente…

Mientras tanto, lo único que te puedo recomendar es que sigas divirtiéndote, haciendo amistades, aprendiendo y creciendo como persona, lo esencial es seguir viviendo y construyendo recuerdos para tener de qué hablar con esa persona cuando llegue el momento. 🙂

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