[email protected] suscriptores full obtienen un 40% de descuento en la agenda 2021 y 25% de descuento en todos los productos

Volver a blogs

El poder terapéutico de la escritura

Los beneficios de la expresión escrita

¿Quién de ustedes lleva un diario de vida? ¿Te has dado cuenta de ese inmenso poder sanador que se desprende al plasmar tus experiencias? Un diario de vida puede salvarte la vida. Estoy convencida de eso.

Basta un lápiz y un papel para plasmar experiencias, pensamientos e impresiones que permanecen y que si se miran tiempo después adquieren una dimensión que nos ayuda a entender cosas que quizá en su momento no teníamos claras.

Quizá no tengas un diario de vida como tal, pero basta que te animes a escribir sobre ti misma en cualquier espacio para poder experimentar los beneficios. Mi reflexión de hoy es precisamente sobre la escritura… como terapia.

Nadie está exento de sufrir estrés: las preocupaciones se acumulan en torno a un asunto, nos es difícil liberarnos de algún evento traumático, o en el peor de los casos, no entendemos siquiera de dónde proviene cierto sentimiento.

El escribir entonces se convierte en una excelente herramienta terapéutica.  Sus beneficios son varios: desde sacar las cosas fuera de nuestra cabeza para ver los problemas desde otra perspectiva, hasta entender y procesar mejor nuestra vida emocional.

No te angusties si consideras que la escritura no es lo tuyo, la idea no es buscar belleza en el texto, sino claridad para expresar tu mundo interior. ¿Sueles escribir a mano? ¿Prefieres el computador? Cualquier opción es válida siempre y cuando puedas crearte un ritual donde logres concentrarte y escribir cómodamente.

Siéntete libre de explorar aquello que sientes y piensas en el momento, o bien de revivir aquel momento que te quitó la calma y plasmarlo sobre el papel. Déjalo fluir. Comienza haciéndolo de 15 a 30 minutos por unos 4 días y registra cómo te vas sintiendo. Recuerda escribir de forma continua sin preocuparte de la gramática o la ortografía, en definitiva lo relevante es el desarrollo de la historia a lo largo de los diferentes escritos.

No caigas en el error de volver atrás para borrar lo escrito y volver a escribir lo que consideras que es “correcto”. La idea es acceder a tus sentimientos tal como son. Lo que sí puedes hacer es  escribir aparte de tu narración quién fuiste antes, quién eres ahora y quién te gustaría ser.

Si al terminar la escritura, te sientes un poco triste, es normal, parte de la dinámica es desahogarse. No te preocupes demasiado porque esta sensación suele desaparecer en un par de horas.

También puedes hacer el ejercicio de elaborar una carta de apoyo, como la que le harías a un amigo… pero esta vez dedicada a ti. El propósito es leerla para ayudarte en esos momentos en que te sientas vulnerable tras un mal día. Plasma lo que te ayudó en el pasado, qué cosas hiciste para sentirte bien, qué funcionó y qué no, lo que lograste, tus fortalezas y tus recursos personales… todo lo que necesitas saber en ese momento.

Cuando termines tus textos puedes conservarlos, tirarlos o hacer con ellos lo que creas más oportuno, sin embargo, yo te recomiendo que los guardes para que transcurrido un tiempo (que pueden ser días o meses) puedas releerlos. No te juzgues. Se trata de que comprendas mejor cómo te sentiste en un momento de tu vida y con ello avanzar en el autoaprendizaje.

Ojo: si sufres de depresión moderada a severa es mejor realizar este tipo de escritura de la mano de tu terapeuta, pues la técnica podría abrir emociones sin darles un cierre adecuado. Lo mismo aplica si acabas de vivir en evento traumático de forma muy reciente, pues es posible que aún no estés [email protected] para enfrentar la avalancha de emociones que la escritura puede provocar. 

¿Y por qué funciona este método?

Las personas somos seres narrativos, en la medida en la que podamos clarificar e interiorizar las situaciones a las que nos enfrentamos en una historia, sentiremos mayor bienestar. Este tipo de ejercicio ayuda, en definitiva, a procesar la información con más profundidad y con otra perspectiva. Ordena nuestros pensamientos, regula nuestros sentimientos y nos enseña a expresar lo que hemos pasado.

Recuerda: lo más importante es que seas [email protected] con las experiencias vividas y con las emociones sentidas. Además de disminuir el estrés, curar viejas heridas, mejorar las relaciones interpersonales, conocerse más a uno mismo y mejorar las estrategias para afrontar las adversidades, este tipo de escritura también ayuda a mejorar el funcionamiento del sistema inmune y el estado general de salud.

¡Te recomiendo recurrir a este ejercicio siempre que sientas que necesitas comprenderte! Pascualina

X