[email protected] suscriptores full obtienen un 40% de descuento en las agendas 2021 y un 25% en todos los productos

Episodio 10:

En el subsuelo

Pascualina ocupó el asiento del conductor casi por inercia. Escuchó a Ludovico y Rosamunda acomodarse en los asientos traseros pero no volteó. Por el espejo retrovisor, vio a su hermana pequeña bostezar por enésima vez y a Lu abriendo su mochila para sacar la caja de chocolates que había encontrado en la habitación de su madre. Mundita se abalanzó a los bombones y Pascua suspiró. También habría querido comer, pero tenía un nudo en el estómago que le impedía ingerir cualquier cosa. Con impaciencia, sacó su celular del bolsillo de su chaqueta. Eran las 23:06 horas. Al ver ese número, sintió el peso del cansancio en su cuello y hombros. La pantalla estaba deprimentemente sobria, sin notificaciones que impulsaran la esperanza de que mágicamente su padre apareciera y todo se arreglara. Además, ahí abajo ya no tenía señal. Por si las dudas, revisó la casilla de mensajes de texto y la lista de llamadas perdidas. Nada nuevo. —Tenemos que contactar a Aldonza —habló Ludovico de pronto, preocupado, mientras cuidaba que Mundita comiera sólo un bombón a la vez y no todos juntos—. No sabe dónde estamos o qué haremos ahora. No sabe todo lo que ha pasado. Aldonza debía enterarse de muchas cosas, sí, pero para la más importante tendría que esperar al reencuentro con sus hermanos. Las peores noticias necesitan contención inmediata y la empatía se diluye en un cable de teléfono. —Pero no sabemos cómo ubicarla… —Yo sé cómo. Hay que escribirle al e-mail de Artilugia. —¿Artilugia? —repitió ella. Él le sostuvo la mirada, incrédulo. —Artilugia es el emprendimiento de Aldonza, su negocio en la escuela, y le va muy bien. ¿Nunca te ha contado? Pascua ladeó la cabeza, quitándole importancia. —Usaba ese nombre en un juego infantil, un disfraz que se inventó cuando pequeña… —Ya no es un juego. Tiene decenas de clientes y mucho dinero ahorrado —comentó él, alzando una ceja—. Compró una Vespa muy cool hace unos meses. Le habría encantado responder algo inteligente, algo que demostrara indiferencia o suficiencia, pero no pudo. Pascua no supo esconder el dolor de entender que su querida hermana se había convertido en una extraña a quien le perdió la pista… —Ok, le escribiremos un e-mail, entonces. —Necesito ir a un cibercafé o algo así. —Te llevaré a uno, lo prometo. —¿Ahora? Los ojos expectantes de Ludovico la trajeron a la realidad. Pascualina se vio a sí misma frente […]
Hey, lamento interrumpir tu lectura… Si ya eres parte de la comunidad, puedes entrar aquí para leer el artículo completo. Gran parte de los contenidos de este sitio son gratis, pero mis historias y los pensamientos más profundos y transformadores son contenido exclusivo de suscripción. Aquí encontrarás mis reflexiones, lo que me gusta y lo que no, las cosas en las que creo, lo que me apasiona, mis historias, mis éxitos y mis fracasos… un espacio para compartir las cosas que nos pasan en la vida. “Si has disfrutado las historias y las agendas Pascualina, esta suscripción te va a encantar” No tarda más de 60 segundos suscribirse, haz click aquí para suscribirte ahora. Suscribiéndote a mi sitio, encontrarás: - Contenido ilimitado a la sección Historias de la saga “Los Viajes Secretos de Pascualina”. - Contenido ilimitado a todas mis entradas de Blog. - Acceso a audio en Historias - Acceso via streaming al Book Club Pascualina - 40% de Descuento en la Agenda Pascualina 2021** (2 unidades al año) - 25% de Descuento en todos los productos Pascualina*** (No acumulable con descuento agenda) - Opción a participar en el sorteo de la caja Pascualina (una cada trimestre - Valor de productos por USD$100)
Elige tu moneda
Dólar de los Estados Unidos (US)
X