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¿Puede funcionar una relación a distancia?

5 consejos para mantener a flote tu relación a pesar de la lejanía

Mientras preparaba un capuccino en la cafetería, escuché hablar en la barra a dos chicas que hablaban de las relaciones a distancia. Una de ellas aseguraba que un amor así no tenía futuro porque carecía de las experiencias cotidianas de una pareja. La otra chica, por su parte, creía que un amor sincero podía superar cualquier obstáculo. Por supuesto, los quehaceres en el café nunca terminan así que continué trabajando, pero sus palabras permanecieron conmigo. Pensé en Andriev, en todo lo que hemos pasado y nuestro amor a distancia. Él, en Europa. Yo, en Nueva York…

Creo que coincidirás conmigo en que las relaciones de pareja están enfrentadas continuamente a distintos retos, pero en muchas ocasiones, el superarlos puede contribuir a consolidar o hacer crecer ese vínculo. También es verdad que el desafío de llevar una relación a distancia no es menor, diferentes dificultades emergen y algunas veces la distancia física puede terminar por convertirse en una distancia emocional.

Factores que influyen para bien y para mal…

Sí…he vivido algo de lo anterior. Y quizá tú también. Este mundo globalizado funciona así y también afecta a las relaciones. Cuando una de las partes debe separarse por motivos personales, laborales o de estudios, sobreviene una dura realidad: la relación estará destinada a cambiar: adaptarse o morir. Todo un dilema ¿no crees?

Y no se trata de analizar solo la causa o motivo de la separación, la decisión por la que la pareja se incline estará condicionada por varios factores más, como la distancia y el tiempo que estén separados; la duración de la relación antes de su separación  y no menos importante, los cimientos sobre los que está construida.

Sin duda alguna, una relación sana y consolidada tendrá más posibilidades de sobrevivir un distanciamiento por tener a su favor valores como la seguridad y la confianza. Si se trata de una relación reciente es posible que sobrevengan algunas dificultades por el escaso contacto físico (¡tan relevante al inicio de toda relación!); además, el sentimiento será diferente dependiendo si la lejanía ha sido impuesta o se trata de una elección personal. Pero vayamos paso a paso.

¿Qué buscan ambos en su relación?

La distancia pone a prueba la unión de una pareja, por eso es recomendable plantearse, para empezar, algunas cuestiones que servirán de ejercicio para evaluar el vínculo que tienes actualmente con tu pareja y las armas que están o no dispuestos a tomar para evitar sorpresas o decepciones más adelante:

  • ¿Cómo es tu relación hoy?
  • ¿Te sientes feliz y cómod@ a su lado?
  • ¿Son capaces de comunicarse de forma constructiva y respetuosa? 
  • ¿Se apoyan y crecen mutuamente?
  • ¿Confías y te sientes a gusto, querid@, respetad@, tomad@ en cuenta y valorad@ por tu pareja? ¿Y tú, le haces sentir lo mismo a él/ella? 
  • ¿Cuánto tiempo estarán separados?
  • ¿Qué pasará después?
  • ¿Están dispuestos a poner de su parte, mientras dure la distancia?
  • ¿Y una vez juntos?
  • ¿Qué esperan cada uno de la relación a corto, medio y largo plazo?

Como mencioné antes, habrá que considerar el tiempo de convivencia, la calidad y la profundidad de la unión. Me parece importante reiterar lo anterior porque creo profundamente que hay esperanza si se trata de una separación temporal. No es lo mismo separarse algunas semanas o meses, que varios años con pocas perspectivas de volverse a reunir en un mismo lugar. Cuando hay una fecha para estar unidos de nuevo, la lejanía se vuelve finita. Es como una inyección de energía y fuerza para superar los obstáculos que se puedan presentar en el camino hacia el reencuentro definitivo.

Objetivos comunes y metas individuales

Una vez teniendo claro lo que tú necesitas y esperas, es aconsejable que hables con tu pareja para poner en común sus puntos de vista. Del mismo modo, será bueno saber si difieren en algunas cuestiones. La idea es que se sientan con toda la libertad y apertura para expresar sus expectativas. Es válido crear nuevas «reglas», para saber cómo actuar, qué evitar, a qué cosas hay que darle más importancia, etc. De ese modo tendrán más bases para pensar si es posible que esta relación, construida entre ambos, logre satisfacer las necesidades y objetivos de cada uno a corto, medio y largo plazo.

Cuando una persona mantiene una relación de pareja, los objetivos comunes se suman a las metas individuales. Es recomendable que concreten uno o varios objetivos emocionales en común. Estos pueden actualizarse o cambiar cada tanto, por ejemplo, con el inicio de un nuevo mes o de una nueva estación.

¿Dispuest@ a luchar? Consejos para que tu relación a distancia funcione

Lo esencial es tener bien claros los factores antes mencionados, comprometerse y esforzarse. Nadie ha dicho que sea fácil, pero si se trabaja día a día para mantener la relación a flote y se tiene la fortuna de que la separación tenga fecha de caducidad, es muy posible que tengas éxito.

Cada relación es un universo, es imposible pretender que todos funcionemos bajo las mismas reglas, no obstante, quiero compartirte algunos consejos que me ayudaron a sobrellevar mejor la distancia, algunos los baso en mi experiencia y otros son aportes de amig@s que han pasado por lo mismo. Si alguno de ellos te hace sentido para ponerlo en práctica, ¡genial!

1. La comunicación es imprescindible

El diálogo es una forma de estar presente en la vida del otro. Por eso es muy positivo que se establezca cierto horario que se acomode a la rutina de ambos. La idea es conversar de forma frecuente y sin prisas, para contarse las novedades y los detalles del día a día.

Es verdad que somos afortunad@s porque nunca antes se tuvieron tantas facilidades para estar conectados. Hay diversas plataformas para realizar videollamadas y enviar mensajes, solo basta tener una conexión wifi. Encuentra un horario que sea factible para los dos, por ejemplo, al final del día. Ojo: no solo se trata de actualizarse, hay muchas otras formas de convivir: puedes organizar una cita online para cenar o tomar un café juntos, entretenerse con juegos virtuales,  ver una película y comentarla en vivo o incluso cocinar o ir de paseo con tu pareja usando el formato de video.

2. Ponle imaginación

No te limites únicamente a los alcances de las nuevas tecnologías. Sé creativ@ y emplea todos los recursos que se te ocurran: envía una carta escrita con tu puño y letra (¡como a la vieja usanza!),  manda postales, haz una grabación con las canciones que les gustan, hazle llegar una caja con su comida favorita o un detalle especial. Si tienes la posibilidad de programar un viaje, ¡qué mejor! en la próxima visita que hagas podrías dejarle notas escondidas con mensajes cariñosos, por ejemplo.

Hay muchas formas de potenciar la comunicación entre ustedes, además es increíble recibir una sorpresa o un detalle inesperado. Es una linda forma para hacerle saber a tu pareja que piensas en él/ella.

3. No dejes de expresar lo que sientes

Es importante contarle a tu pareja cómo te sientes y viceversa, no importa si estos sentimientos son positivos o negativos. Ambos pueden animarse hablando sobre el futuro para reavivar la motivación y hacer la separación más llevadera. Además, es importante no dar por hecho que se aman, es muy bueno recordar los valores que los unen y los mantienen fuertes: la comprensión, la conexión, la empatía, la confianza, la fidelidad… Los valores son la base sobre las que se asienta su relación.

No está de más decir que también es necesario comunicar las cosas que incomodan o molestan. Si bien, nadie desea pasar el tiempo discutiendo, es mejor hablar que guardarse asuntos que luego puedan transformarse en una bomba de tiempo que haga terminar la relación. La distancia puede prestarse para malos entendidos, quizá el no saber donde está tu pareja en algún momento puede llevarte a pensar demasiado y a crearte miedos innecesarios.

Es momento de que ambos trabajen en el desapego emocional, que confíen como cuando estaban unidos, que se den libertad. No funciona tener atado a nadie. Además no puedes (ni debes) controlarlo todo. Por ello se vuelve relevante compartir pensamientos y sentimientos para cultivar la confianza y encontrar la manera de lidiar juntos con los celos, la ansiedad o las dudas.

4. Regula tus emociones

Con la distancia suelen venir cambios fuertes y algunos bajones emocionales: tristeza, soledad, impaciencia, preocupación, frustración y un largo etcétera…Lo importante es no tomarse la situación como algo personal. Cuando sientas ese cúmulo de negatividad piensa en los motivos reales por los que tu pareja se ha tenido que marchar. Seguramente no tengan nada que ver contigo. 

También es verdad que la persona que se marcha lejos es la que más cambios experimenta. ¡Dímelo a mí! Cuando viajas enfrentas experiencias inéditas y  adquieres nuevas habilidades y capacidades para hacer frente a toda las novedades. Por eso viajar es algo que hace crecer mucho a las personas. Y es algo maravilloso, pero conlleva un pequeño peligro: que el otro no acepte que su pareja haya cambiado o que se lo tome como una traición.

Si es tu caso, te animo a que le des un enfoque más maduro. Contágiate de su entusiasmo, alégrate por él/ella. Agradece y aprovecha su crecimiento, porque también te beneficiará a ti. Tu pareja querrá compartir contigo lo aprendido. Al final todos evolucionamos, incluso si a ti te tocó quedarte. Un poco de aire fresco a tu relación es una buena oportunidad para salir de la rutina, redescubrirse ¡y volverse a enamorar!

También es un buen momento para aprender sobre gestión emocional o ponerte en manos de un profesional que te ayude a comprenderte y a sacar lo mejor de este periodo complicado. Así evitarás esos sentimientos que pueden volverse en contra. Si bien, todo esto es parte del proceso, también es posible regular las emociones observando el lado positivo de la situación, pero este… ¿cuál sería?

5. ¡Nunca olvidarse de uno mismo!

La distancia es un hecho que hay que aceptar.  No obstante, también puedes concentrarte en los aspectos que sí dependen de tu voluntad, por ejemplo, ¡tener más tiempo para ti!: desarrollar tus estudios, hobbies o carrera profesional, socializar con más gente, pasar más tiempo con los amigos, visitar sitios nuevos, tener tiempo para conocerte mejor, para desarrollarte como persona y sobre todo, trabajar la tolerancia a la frustración.

Ya vimos que la separación física puede hacer que afloren miedos e inseguridades… ¡así que es una excelente oportunidad para hacerles frente y superarlos! Eso te hará mejor persona y mejor pareja, porque confiarás más en ti misma y en los demás. Además, realizar aquellas actividades que por alguna razón u otra, no habías tenido tiempo o concentración para hacer pueden transformar un enfoque negativo en un tiempo de provecho y gratitud.

Otro vicio que a veces ocurre es aplazar o condicionar tu felicidad al momento del reencuentro con tu alma gemela, si es así ¡evítalo! ya que de este modo solo estarás infravalorando el potencial de realización personal que tienes en el día a día. Concentrarse en tu crecimiento personal te alejará de convertirte en una persona emocionalmente dependiente, y cuando él o ella vuelva, podrás disfrutar del reencuentro de una forma más sana e intensa.

Conclusión

No lo voy a negar, aquella tarde en la cafetería sentí un poco de nostalgia por no estar con Andriev, sin embargo, y a pesar de todas las dificultades, un sentimiento de paz embargó mi corazón. No sé muy bien cómo explicarlo, pero en aquel momento concluí que todo saldría bien para los dos.

Mientras dejaba un par de cafés espresso en la mesa de unos comensales, sonreí y me prometí internamente poner manos a la obra para luchar por nuestra relación, esa que ya había sobrevivido a tantos embates y que de vez en cuando habíamos llevado a la distancia. Lo más gracioso fue haber recibido, justo en aquel momento, un cariñoso mensaje por Whatsapp:  Andriev quería saber cómo había transcurrido mi día 🙂

Creo que dos personas pueden estar lejos la una de la otra y sin embargo, sentirse muy cerca a nivel emocional cuando mantienen una relación de pareja sana y feliz. Sin duda habrá momentos de impotencia y habrá que poner mucha voluntad para amoldarse a la nueva situación, pero si se trabaja de ambos lados, las relaciones a distancia pueden permitirle a una pareja madurar y crecer, para así cuando se reencuentren gozar de una relación más equilibrada, sana y fuerte.

Intenten ver siempre el lado positivo de esta nueva situación y no se olviden de aprovechar ese periodo para crecer como personas…

Si estás viviendo algo similar y quieres compartirme tu experiencia, no dudes en escribirme a pascualina@pascualina.com

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