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Crea nuevos hábitos sin complicarte

O cómo incorporar nuevos hábitos en tu vida sin morir en el intento

Mejorar las relaciones con tus seres queridos, hacer ejercicio, meditar, alimentarte sanamente, leer, ser más puntual…Todos sabemos que los buenos hábitos no tienen otro efecto que el de mejorar nuestro día a día, transformar nuestra vida en su mejor versión incrementando nuestra auto-confianza y seguir alimentando nuestro motor interno con nuevas motivaciones.

Puedes pensar que todo esto suena muy romántico…pero siempre es posible lograrlo, La clave está, precisamente, en no quedarse con las buenas intenciones y hacer un plan para hacerlo realidad. Entonces, ¿por dónde comenzar?

¡Eligiendo tus hábitos conscientemente!

Este es el primer paso. En resumidas cuentas la idea es incorporar una acción que repitamos tanto hasta que prácticamente se vuelva automática y podamos ser capaces de ejecutarla sin invertir demasiado esfuerzo en ello. Quizá tengas una idea general de los hábitos que quisieras integrar a tu vida pero es posible delimitarlos más para lograr su consecución. Para ello puedes aplicar los siguientes puntos:

  • ¡Menos es más! Lo más efectivo es tener una lista corta de hábitos. Y si es posible, concentrarse en uno a la vez. Demandar demasiado a nuestra fuerza de voluntad puede lograr que perdamos de vista el objetivo y abandonemos por no haber cumplido a cabalidad. Por experiencia te digo que ir al gimnasio en la mañana, aprender alemán, andar en monociclo y tomar un curso de baristería al mismo tiempo puede ser muy duro…Ahórrate la frustración y elige menos metas. ¡Verás mejores resultados!
  • Establece una razón de peso para instaurar ese hábito. ¿Para qué necesito incorporar ese hábito en mi vida? Si tu respuesta te convence, vas por buen camino, y si no… también! Quizá sea mejor ser honest@ y eliminarlo de tus planes. Es esencial que el hábito que elijas esté alineado con tus valores y expectativas. No es lo mismo estudiar japonés porque te interesa aplicar a un intercambio estudiantil que porque te lo recomendó un familiar para adquirir cultura general. Mientras mejor sustento tengas al respecto será más factible alcanzarlo.
  • Ni tan chico que te haga perder el interés, ni tan grande que te abrume. El hábito que quieras desarrollar debe encontrarse en un punto medio. Sé realista. Quizá una meta demasiado pequeña no creará suficiente motivación y una demasiado grande pueda agobiarte. No es que pase nada malo si te decides por un hábito que resulte ambicioso, pero te recomiendo dividirlo en pedazos más pequeños y poner atención a la siguiente recomendación:
  • Traza planes concretos. ¿Cuál es el 1, 2 y 3 para lograrlo? Cuando quieras incorporar un nuevo hábito (o dejar uno viejo) no solo tienes que tener claro por qué quieres hacerlo sino cómo lo llevarás a cabo con acciones concretas. ¡Haz un plan y delimítalo! Si quieres, por ejemplo, volverte un@ asidu@ del running proponte por escrito cuántos días a la semana, a qué hora y cuántos minutos correrás cada día, para ser consecuente. Esto le brindará al cerebro un objetivo visual hacia el cual trabajar. Cuanto más delimites tu hábito mayor la probabilidad de que lo lleves a cabo con éxito.
  • Disfruta del camino y premia tus avances. Céntrate en los pequeños avances de cada día y celébralos. Prémiate como gustes, siempre y cuando tu recompensa esté alineada con tus objetivos. Quizá tras cumplir tres semanas corriendo puedas hacer un maratón de tu serie favorita el fin de semana! También puedes visualizar tu premio, imagina cómo te sentirás tras conseguirlo. Está demostrado que cuando a una conducta le sigue una consecuencia positiva es más probable que ésta vuelva a repetirse.

Y para dar seguimiento y constancia utiliza la Tabla de Hábitos

Este es un método muy sencillo que encontré para dar seguimiento a los hábitos elegidos, y en mi experiencia, ha sido bastante efectivo. Su motor es afianzar la constancia que ponemos en nuestras metas. Permite comenzar tu semana con renovada ilusión y además ayuda a conocerte mejor. La Tabla de Hábitos terminó por  conquistarme porque además te hace centrar la atención en una sola habilidad o hábito a desarrollar día a día. La idea es cumplir ¡sin abrumarse!

 Solo hay que seguir tres sencillos pasos:

  1. Apunta el hábito o la aptitud que quieras afianzar en tu vida. ¿Deseas mejorar tus hábitos de salud, orden, puntualidad…? Como mencioné antes hay infinidad de opciones. Toma una decisión y comienza!

  2. Registra cada día el avance del hábito que has elegido. Marca el día a día con tu lápiz favorito. La idea es cumplir semana a semana y si no, volver a comenzar de nuevo!

  3. Reflexiona sobre tus avances. ¿Lograste cumplir una semana? ¿Falló algo? ¿Lograste un mes? ¿Qué te ayudó a cumplirlo?

♥ Atrévete a continuar por un mes y estarás a poco de haber conseguido un nuevo hábito en tu vida. Se dice que incluso solo se requieren  21 días de repetición para tener una nueva habilidad incorporada. ¿Por qué no intentarlo?

♥ En caso de haber completado todos los días podrás añadir una nueva área de mejora y una vez terminados todos volver de nuevo al primero para afianzarlo. 

♥ Te recomiendo no pasar a la siguiente semana sin haber tachado una entera, de ese modo te comprometes mejor contigo mismo a tener constancia o bien, a darte el tiempo para analizar porque no lo cumpliste.

♥ ¡Se vale variar! Si después de unas semanas realizando algunas habilidades, vuelves a una antigua la harás con mayor ilusión (sin haberte cansado), afianzarás lo aprendido anteriormente y sentirás en mayor medida cómo vas avanzado.


Esta técnica me gustó tanto que la incluí en el diseño de mi Planner. Te invito a poner en práctica los hábitos que quieras incorporar a tu vida desde hoy. ¡Cuéntame cómo te va!

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