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¿Tus padres han optado por separarse?

Consejos para afrontar la separación o el divorcio de tus padres

Hace poco conversaba con una amiga que había sufrido la separación de sus padres. Escuché todo lo que le dolía, su incertidumbre sobre el futuro y sus crecientes sentimientos encontrados. Y es que no es fácil. No todos estamos preparados para saber cómo afrontar las situaciones difíciles de la mejor manera posible. Entonces me decidí a investigar un poco más sobre el tema. Me parece muy relevante ponerlo sobre la mesa y dejar en claro que si es tu caso, no estás sol@ ni eres el únic@ que lo ha experimentado.

Para la mayoría de las personas, la separación de sus padres supone un punto de inflexión en sus vidas, independientemente de si se produjo hace años o está sucediendo ahora mismo. Pero esto no significa que las cosas vayan a ir mal. La mayoría de las y los jóvenes que atraviesan la separación de sus padres se dan cuenta (a veces para su sorpresa) que son capaces de superar con éxito esta difícil situación.

Quizá viste alguna película o incluso te enteraste de alguna historia de separación o de familia reconstituida, alguna con final feliz y otra no. En la vida real ocurre algo similar. La separación es un acontecimiento que provoca cambios profundos y puede implicar momentos difíciles, pero también puede ayudar a descubrir los puntos fuertes de una persona y ayudarla a desarrollar habilidades para enfrentar situaciones complejas en la vida. ¿Y esto cómo se produce?

Vayamos paso a paso…

¿Te preocupa la causa de la separación?

No hay ser humano perfecto. Y por lo tanto ninguna relación, ni familia puede tildarse como tal. Quizá de niñ@s veíamos a nuestros padres como súper héroes, pero es verdad que mientras crecemos somos capaces de ver sus defectos y sus virtudes, y no es extraño saber que como todos, pueden cometer aciertos y también errores. Ahora, si sumamos las complejidades que se pueden presentar al interior de una relación…

Puede ser que el amor que sentían el uno por el otro haya cambiado. Quizá uno de ellos se involucró con otra persona. Hay  algunos casos que implican problemas serios con las adicciones, la violencia (en todas sus acepciones) y/o los malos tratos. A veces ni siquiera sucede algo necesariamente malo, simplemente han decidido que lo mejor es vivir separados. Otra situación muy contingente tiene que ver con las complicaciones que ha generado la emergencia sanitaria que estamos viviendo y que ha llegado a provocar inestabilidad y rupturas en las familias. En general, las separaciones se producen cuando las parejas sienten que ya no pueden vivir juntas debido a ciertas incompatibilidades o a situaciones que solo producen un creciente desgaste.

Cuando conversé con mi amiga, me sorprendí cuando me dijo que ella misma se sentía un poco culpable de los acontecimientos. Me expresó que hubiera deseado haber podido evitar discusiones entre sus padres o haber colaborado más con su familia, comportándose “mejor” o haciendo algo más. Y entonces supe que era natural para muchos sentirse así.  No obstante, es necesario tener muy claro, que pese al sentimiento que tengas,  la separación o el divorcio son el resultado de los problemas que surgen en la pareja, no de los problemas que los padres tienen con los hijos. Siempre recuerda que las decisiones que toman los adultos sobre su separación son solamente suyas.

Emociones encontradas y cambiantes

Y hablando de las emociones… si tus padres se están separando, es posible que tengas muchos sentimientos diferentes o que tus emociones cambien con frecuencia.

Tal vez te sientas abrumad@, agotad@, enfadad@, decepcionad@ o triste. Es posible que desees proteger a uno de tus padres o que culpes a uno de ellos de la situación. Quizá te sientas abandonad@, preocupad@, culpable o con miedo, o tal vez aliviad@, en especial si había mucha tensión o peleas en el hogar. También es probable que puedas experimentar una sensación de vacío o tengas dificultad para concentrarte.

Estas sensaciones son normales y conforman un sentimiento de pérdida, que es muy válido experimentar. Seguramente te ayudará hablar sobre tus emociones con un amigo, un familiar o cualquier adulto de confianza. A veces ayuda que nos escuchen y otras veces, se puede obtener una solución en conjunto, sobre todo si estas emociones están interfiriendo negativamente en tus actividades cotidianas.

¿Qué se puede esperar tras la separación?

Cada situación es muy particular y depende de diferentes factores, pero lo más probable es que tengas que adaptarte a muchos cambios. Es posible, por ejemplo, que debas mudarte, cambiar de centro de estudios, pasar tiempo con tus padres por separado y, posiblemente, hacer frente a los sentimientos mutuos de antipatía entre ellos.

En algunos casos, si eres menor de edad, tus padres podrían ir a juicio para determinar quién se queda con tu custodia. Tal vez tus padres dividan equitativamente el tiempo que pasan contigo o podrías vivir con uno de ellos la mayor parte del tiempo y visitar al otro en las ocasiones acordadas.  Al principio, esto significará que tendrás que ser más flexible y que probablemente debas sortear algunas dificultades, al menos por un tiempo: cambios, traslados, visitas, emociones varias…

Todo ello puede suponer algunos problemas, tanto desde el punto de vista social como desde el punto de vista práctico. Entiendo lo abrumador que puede sonar esto  (y experimentarlo obviamente), pero debes saber que con el tiempo se creará una nueva rutina que funcionará para todos. Como todo ser humano ante cualquier cambio, necesitarás un tiempo de adaptación que debe ser respetado. 

La situación económica de tus padres también puede verse afectada o sufrir algunos cambios que podrían implicar entusiasmo pero también nerviosísimo o cierta presión por la situación financiera que enfrenta cada uno. Es posible que tu familia no pueda permitirse todas las cosas a las que estabas acostumbrad@ antes de la separación. Este es uno de los cambios complejos que suelen estar asociados a la ruptura.

Pero, ojo, que también son posibles los cambios positivos. De nuevo, esto te puede demandar hacer cierto esfuerzo que implique flexibilidad y adaptación, características que en un futuro te ayudarán a sortear otras complejidades. También debes recordar que no estás sol@ y si sientes que los cambios te sobrepasan siempre puedes hablar con un adulto de confianza o pedir la ayuda de un terapeuta que te ayude en el proceso.

Es natural  que  todos los miembros de la familia tomen algún tiempo para adaptarse a los grandes cambios y descubran juntos qué es lo que les funciona mejor. Pero la estabilidad de una nueva rutina llegará, sin lugar a dudas.

¿Es posible hacer más llevadero el proceso de la separación?

La buena noticia es que sí. A continuación verás una serie de consejos que si bien, están pensados para ti, también pueden ser compartidos con tus padres si así lo deseas o si te hace sentido elaborar un plan en conjunto.

***¡Viva la paz!

¿Es posible lograr que la paz reine de nuevo? Es verdad que no puedes hacer gran cosa para influir sobre el comportamiento de tus padres durante la separación o el divorcio, pero sí puedes pedirles que hagan todo lo posible por dar una tregua a las peleas o a las cosas desagradables que se podrían decir el uno al otro. Manifiéstale a tus padres que, aunque sabes que todos están bajo mucho estrés, no deseas quedar atrapad@ en medio.

Padres: independientemente de los problemas que hayan tenido que enfrentar como pareja, como padres deben encontrar la forma de gestionarse en forma pacífica para minimizar el estrés que puedan sufrir sus hijos.

***Derecho a relacionarte con ambos sin problemas

Mi amiga me mencionó lo importante que era para ella que sus padres no intentaran que tomara partido. Como veíamos antes, la separación o el divorcio no es un problema que corresponda a los hij@s. Esto no quita que quizá tengas una opinión al respecto, no obstante, es complicado intervenir porque finalmente se trata de un asunto entre ellos.

Por otro lado, debes sentirte libre para relacionarte con tu padre y/o tu madre, sin que uno de ellos se sienta celoso, herido o se ponga furioso. No es justo para nadie creer que relacionarte con uno implica una traición hacia el otro, ni que la felicidad de uno de ellos depende de ti. Si a los padres les cuesta dejar de lado el resentimiento o el enojo, o si están deprimidos por los cambios que rondan la separación, pueden pedir ayuda a un profesional de la salud, consejero o terapeuta. Esto puede ayudarlos a superar el dolor, a encontrar la felicidad personal y a aliviar el peso que puede recaer sobre los hijos.

Como hij@ también puede resultarte muy beneficioso consultar a un terapeuta familiar o a otro profesional que te ayude en el proceso de superar el estrés de la ruptura familiar. Si no estás habituado a la terapia, puede que al principio te parezca extraño hablar sobre tus sentimientos personales con alguien que no conoces, pero créeme, su experiencia y la que ha tenido con más personas en tu situación que siguieron adelante puede serte de gran ayuda.

***Hay formas de mantener el contacto

Como mencionaba antes, el ir y venir entre dos hogares puede ser complicado, sobre todo si tus padres viven lejos o incluso en diferentes ciudades. Si es tu caso, puedes recurrir a otras formas de comunicación con el progenitor que ves menos a menudo… una buena idea es utilizar el correo electrónico o las redes de mensajería para enviar fotos, hacer una videollamada o incluso escribir un breve mensaje para contarle tus novedades.

Estas técnicas pueden aliviar el sentimiento de añoranza. Si ambos hacen un esfuerzo para mantener el contacto cuando están separados, podrán mantenerse al tanto de los planes y actividades cotidianas de cada uno y así minimizar la distancia física. ¡Hoy en día las apps y la  tecnología juegan de nuestro lado!

***Busca alternativas para las cosas que te importan

Es posible que te preguntes qué sucederá en los momentos en los que te gustaría contar con la presencia de ambos. Hablo de celebraciones, cumpleaños, graduaciones, reuniones, eventos especiales… No obstante, también es posible que a uno de ellos (o a ambos) les resulte difícil asistir si el otro está presente.

Los padres deberán pensar en coordinarse o colaborar para solucionar este tipo de situaciones, sobre todo porque es posible que tú necesites sentir el apoyo y la presencia de ambos de manera especial durante la etapa de la separación. Si se te ocurre alguna idea para llegar a un acuerdo o lograr una solución, acá sí que podrías intervenir para comentárselas, pues estamos hablando de situaciones que valoras y que quisieras compartir en familia.

***Comunicación y confianza

Este punto es especialmente importante: ten la confianza de conversar con tus padres sobre cualquier duda o preocupación que te vaya surgiendo. Es válido hablar sobre la manera en que te afectará la separación hoy o a futuro. No tengas miedo de provocarles más estrés, siempre se puede elegir un momento propicio para hablar cuando todos estén tranquilos y haya tiempo suficiente para sentarse con uno o con ambos.

La comunicación familiar es clave para recuperar tu seguridad emocional, por ello es mejor hablar de tus inquietudes hoy antes que guardártelas y dejar que se acumulen en forma de preocupaciones o resentimiento. La mayoría de los problemas tienen solución, además como hemos visto, existen consejeros y terapeutas que pueden ayudarte a ti o a la familia en el proceso.

***Descubre tus herramientas para afrontar las dificultades

Todos tenemos fortalezas y debilidades, pero a veces no nos detenemos a observarlas.

¿Cómo reaccionas ante el estrés? ¿Te enojas y te desquitas con tus hermanos, amigos o contigo mismo? ¿Piensas primero en los demás? ¿Te dejas al último? ¿Tiendes a evitar los conflictos y esperar que los problemas desaparezcan solos? No te culpes, siempre hay una forma de gestionar o regular las emociones, pero hay que encontrar la propia según tu personalidad.

Un acontecimiento que provoca un cambio de vida, como  sucede con la separación de los padres, puede implicar momentos difíciles, pero también puede ayudar a descubrir las fortalezas de una persona y ayudarla a desarrollar herramientas para enfrentar dichas dificultades. Por ejemplo, ¿cómo sobrellevarías la situación si uno de tus padres habla mal del otro? A veces puede resultar útil quedarse callad@ hasta que haya pasado el momento de enojo para hablar más tarde del tema con tus padres con tranquilidad. Tal vez, desees decirles que tienes derecho a amar a ambos, sin importar lo que ellos sientan el uno por el otro. Si te resulta difícil confrontar a tus padres, intenta escribirles una carta. Tienes que averiguar qué funciona mejor en tu caso.

Si necesitas ayuda para descubrir tus fortalezas o para aprender a afrontar la situación, no dudes en pedirla. La respuesta la puede tener una tía de confianza, un consejero escolar o un terapeuta.

*** No abandones tus planes ni tus sueños

La separación provoca, en ocasiones, que algunos padres parezcan demasiado concentrados en sus propios problemas. Probablemente eso te haga sentir que tu vida está en pausa. Bien, pues hay que activarla.  Además de centrarte en tus planes y tus sueños, asegúrate de participar en todas las actividades que practicas habitualmente.

Cuando hay muchos cambios en casa, realmente ayuda mantener algunas rutinas habituales, como las relacionadas con los estudios y los amigos. También puedes concentrarte en algún hobbie, quizá te guste practicar algún deporte o desarrollar algún tipo de arte, ¡como a mí! Si la situación en tu casa es demasiado complicada, tal vez puedas quedarte en la casa de un amigo o de un pariente hasta que todo se calme. Cuídate comiendo bien y haciendo ejercicio regularmente: ¡son dos magníficas formas de hacer frente al estrés!

Descubre qué es importante para ti: quizá estar con amigos, centrarte en los estudios, escribir, dibujar, correr, hacer yoga… Continuar con las actividades que te hacen feliz y enfocarte en tus propias metas puede ayudarte significativamente a reducir el nivel de estrés.

***¡Déjate ayudar!

Si estás leyendo esto es porque seguramente tienes toda la intención de que las cosas mejoren. ¡Te felicito!  Es importante hablar de tus sentimientos y reacciones en torno a la separación con alguien en quién confíes. También puede serte de gran ayuda hablar con quién esté pasando por una experiencia similar. Si te sientes deprimido o disgustado, deja que te ayuden tus amigos y familiares. Estos sentimientos son normales y suelen pasar. Si no es así, y estás muy deprimido o estresado, o si te resulta difícil concentrarte en tus actividades habituales, pide ayuda a un consejero o a un terapeuta, ellos te ayudarán de la mejor forma en el proceso. Tus padres, el consejero escolar, un médico u otro profesional de la salud pueden ayudarte a buscar uno.

Cuéntame si este post te ha hecho sentido, un abrazo fuerte.

Pascualina.

*Gracias por la información a Nemours.

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