Apocalipsis zombie… pero en un colegio. Y suena cliché, pero lo que logra esta serie es mucho más. Tiene sustos, sí, y sangre, mucha sangre, pero lo más fuerte son los dilemas morales y la evolución de los personajes. Hay sacrificios, traiciones, momentos que duelen de verdad. Es intensa, adictiva y hasta crítica con temas sociales. Ideal para maratonear, aunque quizás termines emocionalmente destruida. Con cariño, claro.