Cher Horowitz es rica, encantadora y, de hecho, una muy buena persona. Su computadora que le arma los outfits y su habilidad para meter la nariz donde no la llaman la ha caracterizado como una de las protagonistas favoritas de las pelis de los 90. Clueless es divertida, ágil y llena de momentos tan absurdos como adorables. Necesito ese armario digital!