¡La precuela que todos estábamos esperando! En esta tercera entrega, nos volvemos a encontrar con los “ángeles de la muerte” (o los “Felices”, como los llaman los creadores). Esta vez, sin embargo, ¡sí que tenemos más información del primer día! En esta Nueva York ahora invadida por el silencio, Sam y su gato (Frodo) luchan por sobrevivir durante los primeros días del pánico, conociendo en el camino a un compañero que podría o no resultar inspirado por su valentía. Magnífica, emocionante y llena de suspenso, esta precuela ha superado mis expectativas.