La historia va de Gu Won, un heredero ultra serio que odia las sonrisas falsas, y Cheon Sa-rang, la empleada más adorable del hotel que básicamente vive para dar la mejor atención del mundo. Es de esos dramas que no complican la vida: cute, divertido, con momentos tiernísimos y una pareja protagónica que te derrite. Si quieres desconectar y ver algo que te haga feliz, con cero drama y cero toxicidad, esta es tu próxima serie.